Sekia, Segia, Egessa, Siya, Exea y,
por fin, Ejea, Ejea de los Caballeros: estos son algunos de
los nombres que le han dado los hombres a lo largo de la Historia.
Nombres que tienen detrás vivencias, padecimientos, alegrías
y retos; nombres que han hecho de Ejea lo que ahora es.
Nuestro recorrido arranca de muchos años antes del nacimiento
de Jesucristo; exactamente de hace 10.000 años. Es en
ese momento histórico donde los arqueólogos han
encontrado en sus tierras indicios de épocas tan pretéritas
como la Edad del Bronce, el Calcolítico o, incluso, el
Neolítico.